Qué tus alas me cubran en la batalla,
que tus ojos me iluminen en esta oscuridad,
que tu rugido me despierte de éste sueño que acalla,
los lamentos de mi ser
por la eternidad.
Y al ganar esta guerra
contra mis demonios y sombras,
purificame en tu fuego,
Dragón de mis ancestros,
para llenar a mi alma guerrera
de honor y gloria.
Odette Cinta Tovilla
