de buscar en las zarzas las mieles del amor,
de un amor infinito,
suave como seda,
ardiente como fuego de Baal.
Y a cambio tengo cicatrices tan profundas
que voy con el alma lacerada
y la fe desmayada.
rendida y sin fuerzas,
me refugio en los brazos de la noche
a ver pasar mi primavera
en la austera vastedad del infinito,
contando una a una
las lagrimas de amor,
que cual estrellas,
brillan en soledad.
Odette Cinta Tovilla.

Muy bonito 😊
ResponderBorrarGracias Anónimo 🤗😘😘😘
ResponderBorrarTeletransporta a dimensiones nocturnas inundadas en destellos del sentir. Deleitantes versos.
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