El aroma dulzón y ferroso de tu sangre, cosquillea en mi nariz como burbujitas de champagne...
El latido de tus venas y tu corazón retumban en mis oídos, me estremece...¡Ahhh! es como una melodía eufórica, excitante.
Y ese calor que emana tu cuerpo, logra derretir mi congelada existencia en el tiempo.
Sé que me sientes cuando te observo entre las sombras de tu alcoba...gozo con tu temor, es adictivo.
Es tan curioso verte buscando en internet una explicación para tu miedo; una explicación razonada para las marcas de mis uñas en tus muslos y en tu pecho, una explicación para esa mezcla de miedo y deseo, incertidumbre y ansiedad... ¡ahhh! amo verte enloquecer de terror!!!
Escuchas mis murmullos y volteas con la frente perlada de sudor...
Escuchas aleteos y saltas de tu cama...
Escuchas una jauría de perros ladrando y aullando a las sombras.
Escuchas que te llamo por tu nombre e intentas recordar tus oraciones de niño...¡patético!.
Te levantas a echarte agua al baño y al levantar tu rostro ves escrito en sangre...
¡Eres mío!
Te das cuenta que sangras del pecho,no lo sentiste, ¿como fué?
Regresas y tratas de dormir, de pronto tu cuarto se congela; sientes un olor penetrante a musgo, a tierra húmeda, a muerte.
Tu mirada se vuelve nebulosa y te sientes adormilado y es cuando avanzo a ti dejando mis sombras.
Te veo... ¡estoy tan hambrienta de ti!. Relamiendome los labios, mi boca entre abierta la confundes con el deseo de un beso...¡jajaja iluso mortal!
Subo por tus piernas deleitandome con el temblor de tu cuerpo, hueles a miedo, tu sangre con tanta adrenalina estará espesa, como el pudding que mi madre me preparaba cuando era mortal.
Tus ojos vidriosos, tus labios resecos, sudando frio y temblando como una hoja tremula al viento...eres un manjar.
De pronto preguntas:
—¿Quien eres?, ¿Que quieres?
No contesté. Rocé tus labios con mi boca y quedaste a mi merced...no perdí mas tiempo, tu sangre fluyendo por tu aorta, retumbaba en mis sienes.
¡Ahhh que extasis!
Me perdí en tu cuello, embriagandome en tu sangre, tan espesa, tan tibia...
¡Ohhh que placer tan indescriptible!,.
Sentí mis sentidos y mi corazón a punto de explotar, tus uñas enterradas en mi espalda, los estertores de tu cuerpo a punto de desfallecer y la siguiente languidez de tu ser como seda entre mis dedos, me hizo reconsiderar hacerte mi proveedor eterno de sangre.
Eres delicioso.
Así que no te quejes, tu me alimentas y yo te daré eternidad....como mi esclavo,
pero eternidad al fin.
Odette Cinta Tovilla
Lady, una delicia esta mezcla de lo sobrenatural con lo sensual, de lo erótico con lo metafísico. Me atrapaste... Felicidades!
ResponderBorrarMuchas gracias. 🌹
Borrar