viernes, 8 de septiembre de 2023

MORIR DESANGRANTE



La niebla helada

cala mis huesos,

y no sé si es tu presencia

o el frío el que hace estremecerme.

 

Siento una respiración

fría y agitada en mi nuca,

que hace rasguñar mis muslos

y gemir excitada.

 

Tu tras de mí

con ese halo de misterio que te envuelve,

me convierte en estatua,

que sin poder moverme,

provocas en mí, temor y deseo.

Y mi razón me grita: ¡ Corre !

y mis deseos me detienen.

 

Siento tus manos

deslizarse desde mis hombros,

recorriendo mi espalda,

y al llegar a mis muslos

son tus uñas enterradas en ellos

las que me desangran.

 

¡Oh cuan dulce ha de ser

la muerte entre tus brazos!

Nublando mis ojos del rojo

de mi sangre

 

y con la última imagen

de tu dulce semblante,

que me haga desear

volver a vivir como tu esclava

para volver a morir como tu amante.

 

Odette Cinta Tovilla

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